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Parvovirosis canina, ¿la conoces?

¿Qué es la parvovirosis?

 

Se trata de la enfermedad causada por  virus de la familia Parvoviridae. Hay dos tipos de parvovirus canino, tipo I y tipo II, este último es altamente resistente y con una supervivencia elevada en el medio ambiente.

La principal forma de contagio es la oral, aunque se considera oronasal.

                                                                                                                                             
Signos clínicos 

 

La parvovirosis canina es la causa más frecuente de enteritis vírica en cachorros  y se puede presentar como dos formas clínicas diferentes:

  • Forma miocárdica. Afecta a menores de ocho semanas de edad, IC aguda, muerte súbita. Sin embargo, puede darse en adultos que han superado una miocarditis parvovírica, sufriendo posteriormente fallos cardiacos alrededor de los cinco años o incluso más tarde.
    En muchos cachorros se diagnostica posteriormente mediante electrocardiograma.
  • Forma entérica. Es característico el síndrome febril, vómitos y diarreas que en el 50% de los casos pueden ser hemorrágicas) lo que propiciará un cuadro de deshidratación. Aquellos animales en los que no hay hemorragia tienen más posibilidades de sobrevivir que los que sí, independientemente de que se les aplique o no algún tipo de terapia. La muerte se asocia a procesos graves de deshidratación.


Diagnóstico clínico 
Al presentar unas manifestaciones clínicas tan variables, su diagnóstico no es fácil. Suele ser un diagnóstico presuntivo el que le permite al veterinario iniciar terapias de mantenimiento.
 


Tratamiento 

No existen productos que actúen de manera específica en contra del parvovirus, por lo que se recomienda tratamiento como medida auxiliar para contrarrestar los efectos de la deshidratación y evitar la aparición de infecciones secundarias causadas por bacterias.

La primera actuación es siempre una fluidoterapia agresiva, intentando reponer el déficit de hidratación en las primeras 1–2 horas. Una vez repuesto el déficit se continúa con una fluidoterapia de mantenimiento que reponga además las pérdidas anormales por vómitos y diarrea con cristaloides isotónicos.

Los fármacos se utilizan con el fin de tratar los síntomas y, en su caso, la infección bacteriana.

 

¿Podemos prevenirla?

Al tratarse de un virus, es imposible hablar de prevención total, pero sí tenemos una herramienta muy potente a mano para disminuir con creces la agresividad de la enfermedad en caso de que se presente: la VACUNA. Con esta vacuna que es de las primeras que se les pone a los cachorros, no evitamos que el perro pueda infectarse con el virus pero, en caso de que lo haga estando vacunado, las probabilidades de supervivencia aumentan con creces, siendo además la enfermedad mucho menos agresiva y con síntomas mucho más leves.

Así pues, lo mejor que podemos hacer por ellos para protegernos de este temido virus…: VACUNAR.