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¿Le das huesos a tu perro? Lee para saber por qué NO debes hacerlo...

En el día a día de la clínica en muchas ocasiones nos encontramos con gente que, bienintencionada, nos dice: “le cuidamos mucho, le damos huesos…”.

 

Es cierto que toda la vida se le han dado huesos a los perros y en muchas ocasiones no ocurre nada, aunque otras veces, tenemos que lamentar graves consecuencias debido a no conocer cuán perjudiciales pueden ser los huesos para nuestras mascotas.

 

A los perros les encantan los huesos: huelen bien, saben mejor y encima son divertidos! Pero nosotros como propietarios y responsables de nuestro perro debemos velar por su seguridad y no darle huesos a roer. ¿Los motivos?:

  • Algunos perros no acaban de trocear el hueso y lo engullen entero, con el peligro que esto conlleva para su vida, dado que el hueso puede quedar obstruyendo el tránsito intestinal, lo que probablemente acabará en una cirugía de urgencia.
  • Las astillas de los huesos pueden perforar el esófago requiriendo en muchos casos intervención quirúrgica para poder parar la hemorragia.
  • Los huesos producen desgaste dental y hasta fracturas dentales que pueden ser muy dolorosas para el perro.
  • Los huesos producen lesiones bucales en lengua, paladar, etc, formando llagas y úlceras bastante molestar para el perro.

Si aún así quieres darle huesos a tu perro, vigila qué  tipo de huesos le das. Procura que no sean huesos pequeños o que puedan astillarse, como los huesos de aves. Los crudos, aunque son más seguros, al estar crudos pueden tener muchas bacterias perjudiciales para su salud.

Si observas que tu perro ha comido huesos y vomita, ha perdido el apetito o tiene dificultades para defecar, lo idóneo es que sea visto por un veterinario cuánto antes mejor, para evitar complicaciones mayores que amenacen gravemente su vida.

Si aún así, tu perro tiene el instinto de roer y disfruta realizando esta conducta, recuerda que los huesos no son la única opción. Existen en el mercado numerosos artículos que pueden sustituirle este comportamiento, como huesos de cuero seguros para él, a juguetes que cumplen esa misma función.